botonera DecoraciónpresentaciónBotonera SeparadorObrasbotonera separadorTextosbotonera separadorContacto
   
 
Textos

L

s ésta una magnífica ocasión para comentar el hacer plástico y la obra creadora del artista vasco internacional Félix Beristain. Convencido de la importancia de su producción de enorme fuerza y de impactante colorido visual gira entre la sombra y la luz de los trazos envolventes, además de simbolizar un mundo de energías psicológicas de las figuras tensionadas en la materia, la cual capta expresivas sensaciones que patentizan un lenguaje original y único junto a un estilo estético habitado por estructuras pintadas según las actitudes gestuales más íntimas.

La trayectoria del pintor ondarrés es ejemplificadora. Se ha hecho con el tiempo, en lenta maduración, sin prisas, trabajando y asentando todas las bases de quien, validado por la sazón del fruto, crea imágenes con la sorprendente plasticidad compositiva como modo de expresión bien asentada, y subrayando el encanto de unos lienzos de viejas obsesiones temáticas abiertas al transcurso paralelo de su renovación artístico-vital.

Voy a sistematizar en cinco grandes apartados monográficos los repertorios, motivos, asuntos y cuestiones de Beristain:

1.- Tema vasco del mar, la Euskadi marinera de txos, mercados de venta, redes, barcos, astilleros, puente viejo, puertos, arrantzales, cofradía pesquera (donde destaca y sobresale el mural de Ondárroa),
el Cantábrico pintado con criterio mágico y manifestado de forma expresa en todo el, abecedario marino que tanto nos atrae bajo el formidable aire azul de Monet.

2.- La Euskadi campestre y rural tocando tanto la belleza paisajística y costumbrista de esta comunidad territorial cuanto la óptica baserritarra extendida hasta los habitáculo rurales, animales de labranza y aperos incluidos.

3.- Portugal personificada en discurso plástico de autor. En soporte de admiración al país. En viajes continuos de aprovechamiento en las telas a las playas y arenales o las curiosas escenas de arrastre de barcos con bueyes. En arte comunicador.

4.- Marruecos, tan visitado como documentado, en forma de conexión con los seres humanos y en diálogo sereno entre personas de aspectos tan bien caracterizados, y zocos y plazas, oficios y edificios de ciudades, interiores y poblados, viejos anticuarios y kasbahs, tuaregs y gentes bereberes del desierto, enfocados con apasionado conocimiento viajero desde la faceta preferencial de las creaciones conceptuales.

5.- Las fantasías de los carnavales de Venecia y Lanz, éste con su ziripot, trabajos muy aprovechables para demostrar la comunicación con los grandes contrastes de convulsas carnestolendas, arlequines y máscaras provocadoras.

En todas estas composiciones pictóricas se demuestran las posibilidades infinitas del lenguaje plástico.

Si “Toda obra de arte ha nacido del afán de comunión y todo artista es esclavo de ella”, según la profunda observación de María Zambrano, Beristain tiende a reflejar fidedignamente la exteriorización emocional de figura y realismo de visible majestuosidad clasicista, esto es, al realismo mágico de la nueva figuración: figuras de carácter realista transfiguradas. El atractivo de sus figuras escogidas es innegable. Beristain nos lleva al mundo de sus personajes principales en sus calles y en sus casas, o penetra en la intimidad de las mismas con su refinamiento incomparable e increíble sutileza interpretativa. ¿Por qué no asegurar que Félix Beristain es un pintor fascinante que ha inventado un nuevo estilo?

En él, las formas nacen y las formas vuelven a ser sustancia primordial de interpretación. Al sugerir sensaciones en el espectador, lo hace inmerso en el ambiente expresivo que como artista recrea. La representación, en cuanto a pintura, forma parte de la comunicación vital y matérica trasladada a un mundo de color, de composición y de figuras transfiguradas.

La pintura de Beristain le sirve de reflejo reflexivo y de ejercicio monacal. Con estos modos peculiares de sincronizar con la realidad, logra altas cotas de excelencia como homo artista que se siente muy alejado de todo conformismo pictórico muy distante de la facilidad y de la hueca retórica academicista. Disciplinado en el adiestraminento somete a su oficio de pintor a un intenso y cuidadoso proceso de trabajo pertinaz sin concesiones, dentro de una enérgica batalla por lograr la fuerza de una plasticidad acostumbrada al voluntario despojo de lo sobrante, de lo accesorio, consciente posicionamiento de rigurosa sobriedad para logarar rotundos motivos de cuerpos u objetos bajo el prisma de la búsqueda formal.

Beristain trabaja con un modo de hacer consistente en dibujos abocetados primarios y cambiantes, trato ajustado al cromatismo, esquisito gusto tanto por la fuerza como por la calidad técnica, y lenta y madurada hechura de poso y reposo hasta la versión final en un proceso previo al perfeccionamiento final.

Félix Beristain es una de esas escasas y privilegiadas personas en las que la vida encuentra su expresión en la pintura. La sorprendente obra pictórica beristaniana derrocha maestría. Derivado de ella se traba conocimiento para situarlo ahora con innegable prespectiva en la evolución de la vivencia y el arte de un pintor de hoy, de mañana y de siempre. De un artista de la paleta cuya aportación positiva nos queda como una herencia preciosa dejada para que muchos participen de la producción creativa de este representante plástico vasco con presencia internacional llamado Félix Beristain.

Mario Angel Marrodán - Miembro de la Asociación Internacional de Críticos de Arte

Volver